CODIGO DE BARRAS EN LOS MEDICAMENTOS
Los errores en el dispensado de medicamentos representan uno de los peligros más persistentes y perdurables en el sistema de atención a la salud. Cada segmento de la industria médica –fabricantes de medicamentos, distribuidores, aseguradores, hospitales, farmaceutas, doctores y enfermeras– vienen desarrollando alternativas de prevención, pero aún así, los errores médicos siguen cobrando vidas humanas y provocando daños irreparables.
En Estados Unidos, las negligencias previsibles causan anualmente un estimado de 770,000 eventualidades adversas y hasta 98,000 muertes, incluyendo 7,000 muertes por medicamentos equivocados, según revela un estudio realizado por el Instituto de Investigaciones Médicas (IOM), creado por la Academia Nacional de Ciencias. Archives of Internal Medicine, realizó en septiembre de 2002, una investigación, en la cual detectó que aproximadamente una de cada cinco dosis de medicamentos es administrada erróneamente.
Según, un reporte de la IOM un 77% de los errores en la administración de medicamentos puede prevenirse con el uso de soluciones tecnológicas como es el caso de la impresión de código de barras en los medicamentos. Frente a este panorama, la U.S. Food and Drug Administration (FDA), en diciembre de 2001, tomó cartas en el asunto y anunció una propuesta de reglamentación para imponer la identificación con códigos de barras de todos los productos biológicos y farmacéuticos regulados por dicha institución.
La recientemente desarrollada Simbología de Espacio Reducido (RSS) es una alternativa práctica para la codificación con códigos de barras en envases unitarios, por lo que los centros médicos ahora tienen la oportunidad de cubrir sus necesidades de re-etiquetado con impresoras económicas y de alta calidad para el etiquetado por demanda.
Los envasadores de productos farmacéuticos pueden también confiar en los modelos industriales de alto volumen de impresión para satisfacer sus requerimientos de demanda. Muchas de estas impresoras son lo suficientemente flexibles como para manejar todo tipo de simbologías de códigos de barras y estructura de datos que considere la FDA, de manera que no hay riesgo de que los sistemas implementados en el presente se tornen obsoletos en un futuro debido a reglamentaciones posteriores.
A la fecha, existe un fuerte consenso de que la codificación de barras es un método extremadamente efectivo para la prevención de errores en la administración de medicamentos. La American Medical Association (AMA), la American Hospital Association, la Healthcare Distribution Management Association (HDMA), antiguamente la Asociación Nacional de Mayoristas Farmacéuticos, el National Coordinating Council for Medication ErrorReporting and Prevention (NCCMERP) y otros líderes de la industria testificaron a favor del uso de la codificación con códigos de barras en dosis unitarias durante la última sesión de la FDA. La industria ha cerrado filas porque entiende con claridad los beneficios para la salud y la seguridad que proveen los códigos de barras, y ante el agobio financiero de los costos asociados a errores en la administración de medicinas y que se estiman en US$177 mil millones, según el reporte 2001 del Journal of The American Pharmaceutical Association.
En el ejemplo más común de utilización de codificación por unidad individual, una enfermera escanea el código de barras en el brazalete de identificación de un paciente, la codificación de barras en el medicamento individual, y su propio solapín de identificación antes de administrar el medicamento. Los escaneos inician una búsqueda en la base de datos que verifica la historia clínica, asegurándose de que el paciente esté supuesto a recibir el medicamento y la dosis específica en ese momento, y también verifica otros medicamentos previamente dispensados para determinar una posible concomitancia adversa entre éstos. La búsqueda apenas tarda uno o dos segundos y luego la enfermera recibe la autorización para administrar la medicina. Otro escaneo posterior guarda los datos de la medicina dispensada y actualiza la historia del paciente y los sistemas de inventario. Aplicaciones como ésta pueden prevenir hasta un 95 % de los errores en fármacos, según un reporte de la IOM.
La Administración de Veteranos de Estados Unidos (VA) implementó recientemente un sistema similar a lo largo de todas sus 173 instalaciones, luego de una exitosa prueba piloto en Topeka, Kansas que redujo las dosificaciones erradas en un 86.2 %.
El esfuerzo primordial de la FDA es el de mejorar la seguridad de los pacientes, facilitando procedimientos para la verificación automatizada de pacientes y medicinas. Es muy probable que la FDA cree una estructura de datos que defina la información a incluirse con cada dosis del medicamento, y los portadores de datos que especifican cómo debe ser codificada y presentada esta información.
En el futuro, las etiquetas de identificación por radio frecuencia (RFID), que trasmiten datos inalámbricamente, podrán ser utilizadas como portadores de datos para la identificación de productos farmacéuticos. Un reducido grupo de fabricantes de suministros médicos y proveedores de fármacos está investigando o utilizando RFID para aplicaciones especializadas

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